En Mazarí de Época empleamos únicamente maderas antiguas que reciclamos de edificios en desuso, contribuyendo al aprovechamiento natural de los recursos naturales.
Estas maderas poseen mayor valor que las actuales ya que crecieron de forma natural, se cortaron con lunas menguantes y se curaron con el paso del tiempo. Su propia sabia conserva las propiedades de nutriente natural, que prolonga su vida y actúa como protector ante los agentes externos. Además, la madera empleada es previamente tratada con autoclave, lo que le confiere una garantía total de protección contra xilófagos.
Aunque más costosas de trabajar, las maderas curadas, previamente seleccionadas, son de una calidad excelente y ofrecen gamas naturales de colores oscuros y asalmonados no comparables con la palidez de las nuevas.
La madera antigua, escuadrada de forma natural y respetada su pátina original, es un material que confiere un carácter noble a las viviendas y un ambiente acogedor.
En los talleres de Mazarí de Época realizamos lo mejor del antiguo oficio de la carpintería. Recuperamos los originales sistemas de ensamblaje y de estructura constructiva, guardando fielmente las proporciones. Restauramos y reproducimos con alto nivel de fidelidad piezas muy apreciadas como portones, ventanales, artesonados, pérgolas, tarimas, muebles, balaustradas o librerías, entre otras.
El taller de forja se encarga de elaborar los herrajes que otorgan el carácter definitivo y acabado último de cada pieza.
Mazarí de Época completa su servicio asesorando a cada cliente sobre sus necesidades, organizándole el transporte hasta su domicilio, incluso a grandes distancias, y montando y tratando las piezas en la propia vivienda con resultados que guardan el encanto, la proporción y el sabor de lo antiguo.



